Desvelados algunos de los secretos más ocultos de la materia gracias a la luz

BosHiggs

En España tenemos un enorme microscopio situado en Cerdanyla de Vallés (En la universidad de Barcelona). Nada más verlo parece que hayamos viajado en el tiempo al encontrarnos con un dispositivo increíblemente futurista con toda una serie de aplicaciones que se consideran vitales a la hora de entender muchos ámbitos de la física.

Una vez que accedemos a él nos encontramos una especie de nave industrial circular con una gran maquinaria que cualquier persona que no conozca puede romperse la cabeza intentando descifrar su funcionamiento.

Se le conoce como el sincrotrón Alba siendo un acelerador de partículas similar al LHC (Ginebra) que fue el que recientemente descubrió el Bosón de higgs.

Este increíble dispositivo tiene un peso superior a las 2 toneladas pudiéndose mover con una gran precisión. La idea de estos dispositivos es conseguir acelerar los electrones para llegar a una velocidad similar a la de la luz. Para conseguir llevar a cabo el experimento será necesario introducirlos en un conducto en forma de círculo para que puedan ir adquiriendo más y más velocidad. Gracias a una serie de imanes que hay en su interior, conseguiremos que los electrones sigan la trayectoria correcta.

¿Y cuál es el objetivo de este experimento?

La idea es producción rayos X muy finos de muy alta intensidad. Estos son capaces de acceder a la materia iluminando su interior pero sin llegar a dañarla.

Lo que se conoce como radiación sincrotrón se observaría en el año 1947 por primera vez, concretamente en el acelerador General Electric (EE UU). En ese momento se consideró que era algo a evitar: al fin de cuentas era algo que hacía que las partículas perdieran energía, por lo que se consideraba contraproducente.

Más adelante, sobre los años setenta, empezaron a desvelarse todas sus características. Por ejemplo, crear un generador de rayos X capaz de funcionar a alta intensidad.

Hoy en día la cosa ha cambiado y se espera que continúe haciéndolo. Científicos de todo el mundo y de todas las materias reclaman este tipo de dispositivos para poder utilizarlos en diferentes tipos de investigaciones.

En “Alba”, todos los científicos que quieran “probar” este estupendo dispositivo tendrán que someterse a una comisión que será la encargada de decidir si el proyecto es o no viable. Para poder hacer este proyecto real ha contado con la dotación económica de 200 millones que ha tenido que aportar tanto el Estado como la Generalitat catalana… una inversión que se considera muy rentable.

Por poner un ejemplo, estas radiaciones nos pueden ayudar a saber cómo los diferentes patógenos atacan a las células, para poder llegar a saber todo sobre su estructura y así averiguar cómo encaja todo dentro del mismo cuerpo.

Si quieres saber más sobre el tema, hay algunos cursos que te ayudarán a saber más sobre diferentes ámbitos.
¡Recuerda, el saber nunca está de más en nuestra vida!

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