Mucha sal también afecta al cerebro

El exceso de sal aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y una presión arterial alta, pero también demasiada sal puede causar déficit cognitivo, sin embargo, estos efectos negativos pueden llegar a revertirse.

Un estudio desarrollado por científicos de la Escuela Weill Cornell Medicine de la ciudad de Nueva York, en los Estados Unidos, sugieren que existe un posible mecanismo detrás de los efectos negativos que involucra las llamadas células endoteliales dentro de los vasos sanguíneos cerebrales, y estas son las responsables de regular el tono vascular, y un alto consumo de sal se asocia con la disfunción de estas células.

Aunque se sabe que la disfunción epitelial puede traer una plétora de enfermedades crónicas, aún no está claro cómo la disfunción endotelial inducida por la sal puede afectar el cerebro a largo plazo. El cerebro depende de que exista un flujo estable de oxígeno para funcionar adecuadamente.

Los expertos, en su experimento, alimentaron a un grupo de ratones con el equivalente a una dieta humana con un alto contenido de sal, durante 12 semanas. Las primeras semanas se logró observar disfunción endotelial y una reducción en el flujo sanguíneo al cerebro, revelando un deterioro cognitivo en los ratones.

Un descubrimiento importante fue el aumento de los llamados glóbulos blancos TH17 del intestino. A su vez, el alto número de células TH17 condujo a un aumento en los niveles de una molécula proinflamatoria llamada interleucina-17 plasmática (IL-17). También pudieron identificar la vía molecular a través de la que los niveles más altos de IL-17 en la sangre condujeron a los efectos cognitivos y cerebrovasculares negativos.

Entonces, surge la inquietud si estos efectos se replicarían en las células humanas, para ello, trataron las células endoteliales humanas con IL-17 y obtuvieron resultados similares.

“Los hallazgos revelan un eje del intestino-cerebro por el que los factores ambientales vinculados a la dieta conducen a una respuesta inmune adaptativa en el intestino, promoviendo la desregulación neurovascular y el deterioro cognitivo”, indican los investigadores.

Un aspecto positivo es que los efectos de la dieta alta en sal demostraron ser reversibles en los ratones, al retornar a una dieta normal, apuntando a reversar la disfunción vascular y el deterioro cognitivo luego de varias semanas.

Esther R.

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