Marte fue un lugar húmedo

Diferentes investigaciones han demostrado que el planeta Marte debió contener abundante agua en el pasado. Nuevos estudios han demostrado que no solo tuvo agua sino que podría haber sido un lugar húmedo, más de lo que se pensaba.

Así lo ha determinado un equipo de científicos liderados por la Universidad de Nevada Las Vegas (UNLV), quienes encontraron pruebas de la presencia de un mineral, habitualmente en los metoritos marcianos pero que no se produce en la Tierra, llamado “merrilita”, siendo considerado como el producto de un pasado seco en el planeta rojo, pero que en realidad pudo haber sido “whitloquita”, un mineral rico en hidrógeno, un claro indicio de la presencia de agua.

En esta oportunidad, los científicos crearon whitloquita sintética para someterla a unos experimentos de choque que simulaban las condiciones de expulsión de los meteoritos de Marte. Lo que hicieron fue bambardear las muestras de whitloquita sintética con láminas de metal disparadas desde un cañón de gas presurizado a velocidades de 2.700 km por hora y con una presión 363 mil veces mayoe que las que contiene un balón de basket. Luego estudiaron su composición microscópica a través de rayos X en el Laboratorio Berkeley y en el Nacional Argonne en Chicago. Los resultados revelaron que la whitloquita puede deshidratarse a raiz de este tipo de perturbaciones para dar paso a la formación de merrilita.

Previamente, si solo una parte de merrilita fue whitloquita, la cantidad de agua en el planeta roja es mayor de la que se suponía.

La whitloquita contiene fósforo pudiendo disolverse en agua, un elemento esencial para la vida en la Tierra, y la merrilita común en los meteoritos marcianos, puede el estudio tener ciertas implicaciones para la posibilidad de que haya existido vida en Marte.

En el 2016 científicos de la NASA anunciaban la existencia de una gran masa subterránea de hielo en una zona de Marte que contiene el equivalente a toda el agua del Lago Superior, el mayor de los Grandes Lagos de los Estados Unidos.

En este caso faltaría comprobar que la merrilita procede en realidad de una whitloquita marciana anterior.

Esther R.

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