Autismo en bebés puede diagnosticarse con electroencefalografías

Un estudio estadounidense revela que la electroencefalografía (EGG), puede predecir con precisión el autismo, a través de la medición de la actividad eléctrica del cerebro, en bebés desde los 3 meses de edad.

Normalmente, en edades tempranas los signos del autismo son muy sutiles y mal interpretables, por lo que los niños son diagnosticados hasta los 2 años o más. La realidad es que cuanto antes se percibe el autismo, más efectivas son las intervenciones, así lo asegura un grupo de expertos involucrados en intentar resolver el problema del diagnóstico de esta enfermedad.

La ventaja principal de los electroencefalogramas es que ya se utilizan en muchos entornos pediátricos. Además, son una técnica de bajo coste, no invasivos y relativamente fáciles de incorporar a los chequeos de los bebés sanos, según ha apuntado el coautor del estudio, Charles Nelson, también director los Laboratorios de Neurociencia Cognitiva en el Boston Children’s Hospital, en los Estados Unidos.

“Su fiabilidad al predecir si un niño desarrollará autismo plantea la posibilidad de intervenir muy temprano, mucho antes de que aparezcan los síntomas claros de conducta”. La precisión del diagnóstico a los 9 meses de edad corresponde al 100 por ciento, según los especialistas.

En uno de los ensayos, se realizaron pruebas electroencefalográficas a unos bebés a los 3, 6, 9, 12, 24 y 36 meses de edad como parte del Proyecto Infantil de Cribado, una colaboración entre el grupo de Nelson y la Universidad de Boston. Mientras los niños estaban acomodados en los regazos de sus madres, los investigadores colocaron redes con 128 sensores alrededor de sus pequeñas cabezas y fueron sometidos a extensas evaluaciones de comportamiento con el Programa de observación de diagnóstico del autismo (ADOS), una herramienta de diagnóstico clínico ya establecida.

Las conclusiones del estudio revelan que los algoritmos son capaces de analizar todos los componentes y de dar “resultados deslumbrantes”.

Esther R.

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